Oracles of Yah reúne a maestros y facilitadores locales que dedican la semana a leer las Escrituras con calma, investigar las raíces hebreas y sostener el calendario de fiestas bíblicas entre bibliotecas, salones comunitarios y casas de familia. Aquí cada perfil muestra qué libros se estudian, en qué idiomas se trabaja y qué grupos se acompañan, para que otros lectores de la ciudad encuentren un lugar donde sentarse a leer.
Casi todas las consultas que recibimos repiten el mismo eje: cómo se entra, qué se espera de quien participa y qué pasa con el material de cada sesión. Aquí van las respuestas que solemos dar por correo, ordenadas para que puedas resolverlas de una sola lectura.
No. La mayoría de los grupos trabaja con transliteración y traducciones al castellano en paralelo, y el glosario de términos se entrega antes de cada sesión. Lo que sí pedimos es constancia: leer el pasaje asignado durante la semana, aunque sea una vez y sin apuro. Quien ya lee hebreo suele quedarse en el mismo círculo y ayuda a los demás con la pronunciación, pero eso ocurre de forma natural, no como requisito de entrada.
Depende de la zona y del anfitrión de cada ciclo. Hay encuentros en bibliotecas del centro, en salones comunitarios de Villa Morra y en casas de familia en Lambare y Fernando de la Mora. Las direcciones exactas se comparten por correo una vez confirmado el grupo, porque algunos espacios son pequeños y preferimos no llenarlos de más. Si vives en Gran Asunción y el traslado se te complica, avísanos: a veces se abre un grupo nuevo cuando hay tres o cuatro lectores cerca.
Lo armamos entre los coordinadores de cada círculo antes de que empiece el ciclo, para no superponer fechas y para que quien viaja entre zonas pueda participar igual. Las reuniones de fiesta suelen ser más largas que una clase semanal y llevan lectura previa. Cuando una fecha cae en día laborable, se corre al fin de semana más cercano y se avisa con antelación en el calendario publicado en el sitio.
Después de cada sesión publicamos notas de lectura, el glosario de términos hebreos que aparecieron en el texto y una lista breve de pasajes paralelos para la semana. También queda el registro de las preguntas abiertas que no cerramos en clase, porque muchas veces la respuesta aparece recién en la lectura siguiente. El material es el mismo para todos los círculos, así que quien se suma tarde puede ponerse al día sin depender de nadie.
Escríbenos con tu nombre, la zona donde te reúnes, los idiomas en que trabajas y una descripción breve de cómo preparas las clases. Con eso armamos el perfil y lo publicamos para que otros lectores de la ciudad te encuentren. No hace falta que el grupo sea grande ni que tengas años de trayectoria: nos interesa saber qué libros estudias y cómo acompañas a quienes recién empiezan.
No. El espacio funciona como punto de encuentro entre lectores y facilitadores locales, y no cobramos por publicar perfiles ni por sumarse a un círculo. Cada grupo decide por su cuenta cómo se organiza internamente, pero el directorio y el material de lectura son abiertos. Si tienes dudas sobre este punto o sobre cualquier otro detalle del funcionamiento, puedes escribirnos y te respondemos sin vueltas.
Si tu pregunta no está aquí, escríbenos a info@oraclesofyah.com o revisa las condiciones de uso en términos y el tratamiento de datos en política.
Oracles of Yah es un proyecto editorial y comunitario, no una institución religiosa ni una plataforma de cursos. Reúne perfiles de facilitadores locales que estudian las Escrituras por su cuenta y acompañan grupos pequeños en Asunción y Gran Asunción. No vendemos membresías ni prometemos resultados espirituales: publicamos trayectorias, materiales de lectura y un calendario de reuniones para que cada lector decida con quién y cómo estudiar.
Detrás de cada perfil hay una rutina concreta: preparar la clase, revisar el texto en hebreo, anotar dudas y volver a leer en voz alta con el grupo. Estas son las piezas que se repiten en los círculos de Asunción y Gran Asunción, y las que un facilitador nuevo necesita conocer antes de abrir su propio espacio.
Cada persona publica qué libros estudia, en qué idiomas trabaja y qué grupos acompaña. También anota si prefiere sesiones en biblioteca, salón comunitario o casa de familia, para que quien busque un círculo sepa de antemano cómo es la reunión.
Las notas quedan abiertas después de cada encuentro: pasajes paralelos, raíces que se repiten y términos hebreos con transliteración. Sirven para quien faltó una semana y para quien recién empieza a leer el texto en su idioma original.
El calendario se arma entre varios círculos para no superponer fechas y para que quienes viajan entre zonas puedan participar igual. Cuando una fiesta cae en día laborable, se acuerda una fecha alternativa y se avisa con antelación.
Los círculos se agrupan por barrio y localidad: centro, Villa Morra, Lambaré y otras zonas del área metropolitana. Así un lector puede ubicar el grupo más cercano sin depender de un contacto previo ni de una cadena de mensajes.
Antes de cada sesión, el facilitador comparte el pasaje y unas preguntas guía. La idea es llegar con el texto leído, no con la interpretación cerrada, y dejar espacio para lo que el grupo vaya descubriendo durante la conversación.
Si coordinas un grupo, mandás tu trayectoria, los idiomas en que trabajás y los libros que estudiás. El perfil se revisa y queda publicado para que otros lectores de la ciudad te encuentren. Podés ver primero cómo se organiza el espacio en servicios o escribirnos desde contacto.